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miércoles, 28 de octubre de 2026

EL RETRATO DE DORIAN GRAY ( Óscar Wilde)



Vuelvo a releer este libro porque en el club de lectura siempre se rescata algún clásico y después de años me reafirmo en el recuerdo que de él tenía. Si la primera vez me gusto, ahora en la madurez me ha calado más.

Una crítica a la sociedad británica para la que “la forma es absolutamente esencial” ( como el mismo Wilde dice) “Una sociedad que nunca es propensa a creer algo en detrimento de gente que sea rica y fascinante”. La alta sociedad británica tiene una doble moral y las apariencias lo son todo. La fachada, el estatus de Dorian, su rostro inocente bello hacen que la gente perdone sus excesos.

El cinismo de Dorian y de lord Henry es espeluznante. Este último parece tener una influencia determinante en Gray y le impulsa a anteponer la estética a la ética, el placer propio antes que la justicia.

Este libro es una metáfora de cómo los pecados y la crueldad destruyen el alma humana.


Citas que me parecen relevantes

“por primera vez vi a Dorian Gray. Al encontrarse nuestros ojos, me sentí palidecer. Una curiosa sensación de terror me sobrecogió. Comprendí que estaba ante alguien cuya simple personalidad era tan fascinante que, si me abandonaba an ella, absorbería mi naturaleza entera, mi alma y hasta mi propio arte”.

“ El sentido de su propia belleza surgió en su interior como una revelación… ahora, frente a la sombra de su propia belleza se apoderaba de él en un relámpago. Sí, llegaría un día en que su faz se arrugaría, se encogería, sus ojos se hundirían descoloridos y la gracia de su rostro se rompería, deformándose. El escarlata de sus labios se iría, del mismo modo que el oro de su pelo. La vida que debía formar su alma arruinaría su cuerpo. Tornaríase horrible, deforme, basto.

Pensando en esto, una sensación aguda de dolor le atravesó como un cuchillo, estremeciendo una por una las delicadas fibras de su ser…Sintió que una mano de hielo se posaba sobre su corazón…..¡Qué triste! Me volveré viejo, horrible, espantoso. Pero este retrato permanecerá siempre joven. No será nunca más viejo que este día de junio... ¡Si ocurriera lo contrario, si fuera yo siempre joven, y si este retrato envejeciese! ¡Por eso, por eso lo daría todo! ¡Sí, no hay nada en el mundo que no diera yo! ¡Por ello daría hasta mi alma!


“Jugaba con la idea y la desarrollaba tenazmente; la lanzaba al aire y la transformaba; la dejaba escapar para volver a captarla; la irisaba con su fan-tasía, poniéndole alas de paradojas. El elogio de la locura se remontaba hasta una filosofía” ( quizá es esta forma de ser de lord Henry lo que hechiza a Dorian Gray)



“Pero ¿y el retrato? ¿Qué pensar de aquello? Poseía el secreto de su vida y revelaba su historia, Habíale enseñado a amar su propia belleza. ¿Iba también a enseñarle a detestar su propia alma? ¿Debía volver a mirarlo?….El retrato, cambiado o no, sería para el el emblema visible de su conciencia”.


“Era la muerte en vida de su propia alma la que le trastornaba”