Como dice en la introducción Rosa Montero “tendemos a creer (falsamente) que la sociedad que hoy vivimos es, en todo, mejor que la de ayer pero peor que la de mañana.... Y así, en el caso de la mujer solemos pensar que se ha ido poco a poco conquistando la igualdad hasta llegar al máximo de hoy, lo cual no es del todo cierto. Porque la situación de la mujer occidental parece ser hoy mejor que nunca, pero el trayecto no ha sido lineal: ha habido momentos de mayor libertad, seguidos por épocas de reacción.” Y en otro momento dice: "Hay un inquietante lugar moral en donde encontramos a menudo a las mujeres, y es prendidas a la necesidad del otro, atrapadas en la demanda del débil. En estas historias veremos que muchas mujeres han vivido de forma callada y silenciosa o silenciadas, ocultas tras el nombre de sus maridos, pese a su gran potencial ( Zenobia, María Lejarreta, Ottoline («soy un imán para egoístas") Otras dueñas de su propia voz pero incomprendidas y vilipendiadas.
Hay muchas más historias de mujeres que han dejado una huella indudable en la historia. La misma autora reconoce : "De modo que finalizar aquí el libro es una pura arbitrariedad, como arbitrario ha sido el resto de los capítulos: la selección, el orden. Quedan muchas mujeres fascinantes de las que podría hablarse". (Del último capítulo, Para terminar)
Citas relevantes:
Agatha Christie: "había huido, se había fugado de si misma (…) Agatha se pasó la vida ocultando cosas…construyendo de sí misma un conmovedor personaje imaginario. De hecho fue una gran farsante, una sutilísima impostora". ( pág 41)
Mary Wollstonecraft : "aunque a las mujeres se las mantuviera apartadas de la educación, ya no se las podía privar del conocimiento: el mundo entero se les abría a través de la letra impresa. Y así se cultivó Mary Wollstonecraft, de una manera autodidacta.(…) Todo le fue muy difícil: educarse, ser independiente, encontrar el modo de ganarse la vida decentemente, amar, incluso escribir. Ser única bordea la locura. No es de extrañar que fuera una mujer crispada y melancólica " (Pág 52)
Zenobia Camprubi: "Conozco a muchas mujeres como Zenobia: hembras fuertes y débiles al mismo tiempo. En esa ambigüedad anida la patología de la mujer dependiente, de quien depende a su vez, morbosamente el hombre que la tiraniza" ( pág 67)
Simone de Beauvoir: "Y al final, entre tanta gloria y tanta miseria, lo que queda es la magnífica proeza de haber sido libre y responsable de su propio destino. Para bien y para mal, Beauvoir se hizo a sí misma". ( pág 85)
Lady Ottoline Martell : "Su singularidad, y el donaire con que vivió la vida, debieron de influir en la maledicencia que suscitó: los grupos siempre atacan a quienes son distintos, y más aún si las víctimas parecen no dolerse ante el ataque y se muestran impávidas y olímpicas". (pág 92)
Alma Mahler: " Con harta frecuencia el matrimonio desplaza en la mujer su propio yo de un modo extraño», apunta en su diario". (Pág 113)
Maria Lejarraga: "Casada, joven y feliz, acometióme ese orgullo de humildad que domina a toda mujer cuando quiere de veras a un hombre». Puesto que eran un matrimonio legítimo, concluye, pondrían a sus obras el nombre del padre (….) María, ya traicionada por Gregorio…..empieza a reflexionar sobre sus propias contradicciones y hace que su marido, como el muñeco de un ventrílocuo, vocee y defienda públicamente sus análisis: resultan más efectivos si los respalda un hombre. Llegamos así a la perversa paradoja de un Gregorio que da conferencias feministas y que denuncia públicamente el delirio en el que en realidad vive".(pág 124)
Laura Riding: “Los poemas de Riding son extraños y a veces, sobre todo los más juveniles, resultan inquietantes y sugesti-vos. Puesto que Laura se sentía distinta al mundo, quiso convertir el mundo en lo que ella era, y para eso usaba la palabra.”(pág 138)
George Sand: “Adoptar un sobrenombre masculino era un recurso habitual entre las escritoras del siglo XIX. Se buscaba asi proteger la identidad y el prestigio social de la autora (las mujeres sabias no estaban bien vistas), y, al mismo tiempo, conseguir del público una lectura carente de prejuicios”(pág 150)
Isabelle Eberhardt: “Isabelle vivió convencida de ser especial y de estar atrapada en un destino único, tal vez espantoso o tal vez sublime: no sabía si era ángel o demonio. «Yo nunca sabré quien soy, o cual es el sentido de mi sino, uno de los más extraordinarios que jamás ha habido.» Ylo más curioso es que su vida pareció adaptarse a esa percepción desmesurada: toda su existencia está llena de misterios y sucesos rarísimos”.(pág 166)
Frida Kahlo: “No tengo más remedio que aguantar porque es peor desesperarse», repetía en las cartas que escribía desde el hospital, mostrando ya ese talante heroico que le hizo sobrevivir donde los demás hubieran muerto: «Estoy empezando a acostumbrarme al sufrimiento”.
Aurora y Hildegard Rodríguez: “Día tras día, año tras año, Hilde se fue resintiendo de la devoradora posesividad de su madre. Formalmente había sido educada para ser libre, pero en realidad era un pelele, una esclava. «No puede pensar en liberar a nadie quien no ha empezado por liberarse a sí mismo», dijo en una conferencia”( pág.188)
Margaret Mead: “revolucionó la antropología. Primero porque la popularizó: era una ciencia muy joven y ella supo venderla públicamente, contar detalles sabrosos en los periódicos, hacer de sí misma un personaje. Pero además desarrolló y perfeccionó los métodos de trabajo (la aplicación de la fotografía, por ejemplo) y, sobre todo, hizo preguntas que antes nadie hacía”.
Camille Claudel: “Lo tenía todo para triunfar: talento, inteligencia, coraje, belleza. Pero las circunstancias la fueron deshaciendo”. (pág. 211)
Hernanas Brontë: “Las Bronté apenas si abandonaron fisicamente las estrechas paredes de su casa y el páramo vacío, pero se atrevieron a pensar, a imaginar, a transgredir los límites. Pese a todo fueron criaturas libres e indomables “ ( pág. 231)
