La novela habla de Elena, una mujer de unos 40 años, casada, con una hija, que no trabaja, que es aficionada al hachís y al whisky, y siente que su vida está vacía y que se siente sola y aislada de quienes la rodean. La muerte de su madre inicia su metamorfosis: con la lectura del diario de su difunta madre, encuentra paralelismos en sus vidas que la harán rebelarse contra su aislamiento y tomar las riendas de su vida.
"Elena se quedó momentáneamente perpleja , como si le hubiese estallado entre las manos un artefacto diseñado por ella pero destinado a otro".
“ algunos de los días que abandono la casa para pasear o ir de compras, telefoneo a la agencia y digo que me sigan. Al día siguiente voy a un apartado de correos, que he contratado cerca de aquí, y recojo el informe que demuestra que hice lo que hice y no otra cosa.
Como al detective le he encargado ser muy subjetivo, dice cosas de mí que yo ignoraba y eso, además de divertirme mucho, me reconstruye un poco, me articula, me devuelve una imagen unitaria y sólida de mí misma “


