Desde las primeras páginas, cuando habla de las reproducciones de obras de arte y de sus características dado el contexto para el que se crearon, esta novela ya resulta interesante y su lectura te atrapa. Luego viene la intriga y una trama llena de sorpresas aunque el mundo del arte no deja de estar presente y hay que valorar la documentación sobre cuadros, museos, el mercado del arte, etc. Esta es una de esas novelas que te despiertan la curiosidad y que te llevan a Internet a buscar obras de arte y piezas musicales. Además está ambientada en Madrid y como es una ciudad que solemos visitar con asiduidad trae imágenes muy reales de los escenarios en los que transcurre la novela.
Es un libro entretenido que nos hace también reflexionar sobre el amor al arte y la belleza, sobre el coleccionismo y la especulación financiera que nos hace preguntarnos si las obras de arte a veces se transforman en simples activos, objetos que se compran y se venden y que parece que lo importante no es la obra en sí, sino su valor dentro de un mercado.
Por otro lado están estas otras citas que defienden el arte como una expresión irremplazable de la humanidad
"Pero ¿no ve que el arte, para la humanidad, lo es todo? No da alimento ni refugio, cierto, pero simboliza la libertad y la civilización, porque significa que podemos crear y no limitarnos a cazar para subsistir... De hecho - insistió -, que exista el arte quiere decir que existe la posibilidad de encontrar tiempo para nosotros, para pensar, para ser felices…El mundo del arte engloba un universo increíble, …El arte habla de nosotros y dinamiza el pensamiento colectivo”
Me han gustado los continuos guiños a Agatha Christie, con numerosas citas, pero sobre todo la cita de la novela que leí hace poco “El asesinato de Roger Ackroyd” pues yo también la había resaltado “las mujeres observan mil detalles sin ser conscientes de hacerlo y luego lo unen todo”
Citas del libro que me han evocado un lugar
Casa de América
He sabido que el palacio que se recrea en el libro es el Palacio de Linares, hoy Casa de América. Y como en la visita guiada que ofrece el palacio no se pueden hacer fotos de muchas salas, he utilizado las de la web para acompañar a las citas que hacen referencia a algunas salas.
"Los balcones de la fachada principal, de finales del siglo XIX, dejaban intuir desde la calle Recoletos de Madrid el espectáculo de luces y sofisticación que tenía lugar en el salón de baile;"
"modernísimos proyectores iluminaban pantallas situadas de forma estratégica en varios puntos del enorme salón, que tenía planta elíptica e imitaba a la Galería de los Espejos del Palacio de Versalles."
"Amanda descendió a toda velocidad las amplias escaleras de mármol de Carrara, que en su balaustrada disponían de incontables alegorías a las ciencias y las artes,..."
"Cuando, tras abrir la cerradura, Amanda entró en el salón de música, a Dimas le pareció haber viajado en el tiempo y comprendió por qué aquel edificio era conocido como el Palacio Dorado. Al igual que en el zaguán de entrada, dos enormes estatuas femeninas de corte griego y con el torso semidesnudo sostenían sendos candelabros en los que la luz eléctrica encendía, en realidad, decenas de lámparas que simulaban ser velas. Todas las obras de arte que había visto hasta el momento en el palacio eran extraordinarias, pero aquella parte del edificio estaba envuelta en un ambiente más íntimo.
Los suelos, en vez de ser de mármol, imitaban mosaicos de la antigua Roma; las paredes se vestían con molduras de madera noble y varias pinturas en techo y paredes jugaban al engaño para simular que aquellos querubines y seres mitológicos eran de verdad."
Llamaban a la habitación la Sala de Joponiserias, aunque su padre se refería a aquel espacio como el «salón rojo» por el contraste de ese color con los fondos negros y áureos de la estancia …Como en casi todas las dependencias del edificio , una chimenea ocupaba parte de la pared medianera con otra habitación , y sobre la misma brillaban los contornos del marco dorado y rojo de un enorme espejo con relieves orientales.
Situado en el jardín Gabriel García Márquez de la casa de América y totalmente accesible desde la calle del Marqués de Duero podemos ver la Casa de Muñecas de la que habla María Oruña en la novela, un pabellón ornamental muy pintoresco.
Y en la misma calle, algo más adelante, se encuentran la sala de exposiciones y sala de eventos de Casa América que bien podrían ser el museo ficticio de Pendimento
Iglesia de San Antonio de los Alemanes
Para ser un edificio tan antiguo disponía de un exterior austero, de pequeño apretado ladrillo rojo sobre la base de un sencillo zócalo de piedra, y para cualquier paseante el edificio podría haber pasado por una vieja institución donde se guardasen archivos polvorientos.
“¿Qué lugar tan extraordinario era aquella pequeña iglesia, en la que hasta el más ínfimo espacio, del suelo al techo, estaba pintado al fresco? Parecía una Capilla Sixtina diminuta, pero que te envolvía por competo dentro de su planta elipsoidal. Columnas salomónicas, San Antonio ascendiendo al cielo rodeado de arcángeles en la cúpula y, en las paredes, ángeles, niños y mancebos fingían sujetar enormes tapices…..”