Me ha parecido una novela conmovedora y que toca las fibras, más si como en mi caso ya has perdido a los padres y te preguntas si supiste devolver, cuando te toco cuidarlos, los sacrificios que ellos invirtieron en ti.
La novela está narrada a cuatro voces, las de tres hijos y la de un padre ya viudo que ahora no puede valerse por si mismo y que incluso tiene un inicio de alzheimer.
Cuando los hijos relatan cómo gestionan los periodos en los que les toca cuidar del padre y sus sentimientos descubres que te remueves y te provocan preguntas e inquietudes.
Una obra que plantea situaciones muy cotidianas, que habla con crudeza sobre la vejez y las complicadas relaciones entre las personas pero que deja también un destello de humor.
Citas que me han gustado
“Si tuviéramos ese superpoder, tendríamos problemas con los hermanos. Con los cuñados. Con los amigos que no tragas, pero a los que sigues viendo cuando quedáis todos. Y hasta mi bendito padre escucharía cosas que no querría. Porque, si pudiésemos leer la mente del otro, el mundo le iba a durar a Dios menos de los siete días que tardó en hacerlo.”
“Después de una semana conviviendo, compruebo que papá pertenece a la generación PNM lo mismo que mamá. Como muchos de sus amigos y amigas. Como casi todos sus hermanos y hermanas. PNM. Por No Molestar!”.
“Y cuando mi padre empezó a olvidar, todos nos pusimos a recordar”.
“No sé quién eres, pero sé que te quiero”.