Cada una de las novelas de misterio de Mary Higgins Clark se han convertido en un éxito y no es de extrañar porque maneja como nadie la acción y el suspense.
Cada una de las novelas de misterio de Mary Higgins Clark se han convertido en un éxito y no es de extrañar porque maneja como nadie la acción y el suspense.Un libro sobre como la culpa puede marcar nuestra vida y te puede hacer vivir en una tensión constante. En el libro, Raskolnikov siente un tremendo remordimiento por el crimen cometido, ese es su castigo, la carga de la culpa.
La novela es uno de los clásicos de la literatura universal y tiene un marcado estilo filosófico, refleja los problemas sociales de la época y utiliza un lenguaje cotidiano.
Esta novela mezcla el misterio con el realismo mágico y ha funcionado para que la lectura resulte interesante.
Como siempre, la costa vasca ( está ambientada en Ea) es un marco inigualable para la novela. La atmósfera, las tradiciones, los paisajes,...van sumándose a la historia para mantener la intriga.
El mar, la vida en un pueblo pesquero, los misterios y conflictos familiares, son la subtrama de esta historia llena de sorpresas.
Citas relevantes:
"...el mar puede ser salvaje y cruel algunas veces; el mar puede devorar todo lo que amamos.”
"El pueblo de Ea siempre ha vivido de cara al Cantábrico, pero también de espaldas a sus oscuros secretos. El oleaje se encarga de enterrar la verdad en la orilla".
Me ha impactado mucho esta novela de Emmanuele Carrére y me ha hecho preguntarme si de verdad existen personas que son capaces de vivir en una continua mentira, llevar una falsa vida y creerse tan impune frente a su maldad. Al desasosiego que produce la novela se une además que cuenta una historia real, la de un asesino narcisista y mentiroso que consiguió engañar a todo su entorno.
Frases destacadas:
Soy un asesino, tengo la imagen más vil que pueda existir en la sociedad, pero es más fácil de soportar que los veinte años anteriores de mentiras."" El camino de fuego" es una novela entretenida y de acción, que intercala pasado y presente, como ya nos tiene también acostumbrados María Oruña