“Rápido y mal cree que sería un buen tema para una columna, ya que simboliza una manera universal, muchas veces inevitable, de hacer un millón de cosas.”(pág 26)
“el semáforo pasa de verde a ámbar. Nunca sabe si conviene acelerar medio suicidamente, o frenar y detener el coche, a lo mejor también suicidamente, porque siempre corre el riesgo de que justo detrás un genio dé por hecho que no frenará, y al hacerlo lo embista. Segura-mente, nadie lo sabe ni lo sabrá a ciencia cierta. Una redactora de la revista le dijo una vez, mientras compartían taxi, que «el semáforo amarillo es la metáfora de nuestras vidas»”( pág 66)
“Vivir se ha vuelto pesadísimo, agotador, extremadamente intenso, y un ejercicio de velocidad endiablada.”( pág 84)

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